Amor, amor
lunes, 10 de marzo del 2008 a las 00:05
Se encontraban Gertrudis y Antonio en el frente de la casa de playa, ambos contemplando la caída del sol y la fusión de colores que venía con ello.
- - Ay viejo, ¿recuerdas cuando éramos jóvenes?
- - Y como olvidarlo vieja, si mi juventud fue contigo.
- - Un atardecer como este me hace revivir el primer beso que nos dimos, fue tan mágico.
- - Jejeje fue la primera cita, sé que no era correcto hacerlo pero tu mirada me decía lo contrario, ¿te molesto el hecho de haberte robado el primer beso?
- - Al principio más que molestia me sentí avergonzada, pero como molestarme por algo que yo también quería jajaja.
- - ¡Pícara! Es decir que el bofetón que me diste fue de gratis.
- - Algo así, yo era una señorita y merecía respeto aparte debía mantener una reputación.
- - Te confieso algo vieja, el dolor de aquel bofetón fue imperceptible ante la satisfacción de haberte dado por fin ese anhelado beso. No te sonrojes, era algo que deseaba hace tiempo. Recuerdo que me asomaba todas las mañanas para verte comprar el periódico, siempre con tu cinta rosada en el cabello y aquella sonrisa, por esa sonrisa me convencí de que tendrías que estar a mi lado.
- - Eres increíble, después de tanto años aun sabes que decir para dejarme boquiabierta.
- - Que diré yo, que después de tantos años amaneciendo contigo a mi lado, aún me haces sentir ese cosquilleo en el estómago con la primera sonrisa que me regalas con la salida del sol.
- - ¿Quién lo diría? Pensar que me parecías insoportable, pero no te lo niego esas ínfulas de chico malo tenían su atractivo.
- - Jajajajaja, bien sabes que eso era por apariencia no creo que esas ínfulas hayan sido la causa de tu conquista.
- - Tienes razón, jamás olvidaré cuando me dejaste aquel lirio blanco en la entrada de mi casa con una nota que decía "te reto a quererme", aunque bastante presumido admito que supiste jugar con la delicadeza y la incertidumbre, me hiciste pensar en ti.
- - Esa era la idea, y entonces vieja ¿cumpliste el reto?
- - Lo hago día a día desde aquella nota, y ahora respóndeme tú ¿logre cumplir tus expectativas con ese reto?
- - No lo has logrado aun, pero sabes porque te digo esto, porque hasta el fin de nuestros días te retaré a quererme para mantenerte siempre a expectativa y no perder la magia, al igual claro, que hasta el fin de nuestros días te enviaré detalles que te convenzan de quererme como yo a ti.
- - ¿Lo ves? Por eso me enamoré de ti, gracias a cada palabra, cada gesto, cada detalle.
- - Y yo me enamoré de ti desde la primera vez que te vi, mi hermosa de la cinta rosada, así solía llamarte antes de conocer tu nombre.
Ambos se dirigieron una bella sonrisa y se tomaron de manos, y siguieron apreciando aquel hermoso atardecer que tenían frente a ellos, a esperar el fin de los días.



